Cansa el ser pilar.
Cansa vivir en lo alto.
Cansa habitar alturas
que no son mías y no amo.
Cansa haber impresionado.
O mantener una imagen.
Cansa que el ideal me supere
siempre, y por tanto margen.
Cansa ser el mismo siempre. Y perder siempre los trenes.
Cansa sonreír comprensivo cuando ya ni eso se siente.
Cansa esperar el momento, sin creer que alguno llegue.
Cansa cansarse, sin duelo.
Cansa que al fin nada muere.