Me levanto en un salto, como hace ya algunos años había dejado de hacerlo.
Convencido: A partir de este momento, soy otro.
Busco la ropa. Este otro necesita comenzar con una larga ducha que deslice al antiguo sin dolor.
Hace un frío de cuajar las intenciones. Pero me encuentra ya con la ropa que me voy a poner en la mano. Afortunadamente, no hay vuelta atrás.
En el baño, una ausencia.
Por más que se lo he pedido formalmente a su interruptor, he querido hecerle la cabeza (girándola en uno y otro sentido), la luz ha decidido que, por ser fecha patria, merece descanso.
Me baño en la oscuridad.
Casi agradecido, porque los pensamientos que me acompañaron hasta el agua no demostraban la voluntad de dejar al viejo yo, quizás algo celosos del lugar que habían disfrutado hasta hace minutos.
No hay problema. Todo lo que necesito del baño se reduce a agua caliente, jabón, toallón. Los otros ‘insumos’ están en mí, y tengo más años que los indispensables para saber dónde ubicarlos y cuándo han sido prolijamente lavados.
La operación es larga. Sus carices de disfrute pacífico, de arrullo cálido, de contacto directo … me abstraen …
Como siempre, entre jabonada y refriegue, entre enjuague y raspaje de más del viejo Eduardo que no deja de saludar en la puerta, despierto de algún viaje.
Esta vez, pareció tan… concreto. Creí que por fin estaba tratando temas ‘de la vida real’, ’sin vueltas’.
Esta lámpara … No consigue hacer lo que estaba esperando de ella. No consigo culparla, pero algo en ella debe haber cambiado. De un día para otro, lo que parecía ser su vida, no le interesa del mismo modo.
Sigue allí, encadenada al portalámparas, porque he notado cómo ambos giraban al unísono. Es evidente que no desea dejar TODO atrás, Eso no quita que note cambios.
Sigue en el mismo lugar. No hacen falta aclaraciones. Por sus propios medios no podrá abandonarlo.
Y está disconforme con lo que le toca hoy.
No ensayó un sueño, un guiño, avisos intermitentes de despedida.
Sigue allí, pero no está. No para el exterior que(confieso) no tiene idea de sus pensamientos.
Ha hecho causa común con su portalámparas: ha de ser su nexo íntimo, aquello que la destrozaría si le faltase. Sé de lámparas de todo tipo que se han hecho añicos en el intento de retirarlas de su lugar. De? Su lugar. Ah!
La lámpara… Esta lámpara… Cuándo creí estar hablando de la lámpara ?