Archivos de la categoría ‘Criterios’

Hablar con uno mismo

Julio 3, 2007

(Voz en off: Lo que sigue, extractado de un simpático ir y venir de correos, con dos titiriteros jugando, la una en defensa de su rosa, el otro simulando devolverla)

No conozco tu horario, pero asumiré que estás despierta, y que llegaste hasta aquí con tan mala suerte que has de borrar la parrafada que se viene.
Es más para descargar mi cerebro que para torturarte.
Además, llega un punto en que las frases breves dejan de ser galantes y, prefiero, un minuto de tensión mental para recuperar la línea.

No busco cansarte, así que, agradecido por tu atención hasta este instante, te prevengo:

ESTA ES TU OPORTUNIDAD DE BORRAR ESTE CORREO Y CALLARME.

Ahora, perdida la oportunidad, va el castigo: (broma, pero…)

Hablando en serio…
CREO en hablar con uno mismo.
ABOGO por escucharse un poquito.
No siempre es malo detenerse, oír los propios pasos, aquietar la respiración, titubear.

Me agrada recuperar el equilibrio en ese juego de palmear una y otra vez a las actitudes, encauzándolas.

Me agrada llegar en algún momento a conclusiones, o actitudes, que de haber sufrido el apresuramiento usual, me hubieran dejado… nada.

No tengo ninguna habilidad (enfermedad, para algunos) que me permita discutir abiertamente conmigo mismo, pero… con un poco de gimnasia…

En fin.

Si estás aquí aún, habrás notado que no había necesidad de soportar esto.

Simplemente, al no tener un rostro a la vista, me tomé la libertad de despacharme a gusto.

Ahora, otra vez detrás de la brizna, cabizbajo por cierta sensación de culpabilidad, extiendo mi mano.
Aquí está la flor.
Puede ser tuya otra vez. Dice que allí disfruta.

Llévala con cariño. Es muy agradable.
Besos

Juicios

Julio 3, 2007

Realmente, es posible ponerse en el lugar de otro y juzgar? creo que, honestamente, ni siquiera me gusta la idea de encontrarme en su lugar y tener que (lícitamente) elegir. Según parece, no es suficientemente duro tener que afrontar las distintas situaciones (por las cuales alguien buscaría abortar, adoptar o entregar, que como la eutanasia y tantas otras ‘prácticas’, se dan cuando el ser humano halla un punto límite) que sobre eso además debe afrontarse el juicio ajeno?

No digo que sean situaciones similares.

Busco destacar que son terriblemente personales.

Aún en mi familia, de católicos practicantes bastante fervorosos (los mayores, al menos), la opción de aborto en caso de violación, eutanasia en casos terminales irremediables, la adopción como herramienta para mejorar al menos tres vidas (madres y padres, biológicos con problemas del tipo que sea, adoptivos buscando volcar afecto y criatura con una opción esperanzadora), no se discute.

No se favorece ni se rechaza.

Porque es difícil entender la vida de otro, imposible resolvérsela y pretencioso creer que sabemos qué sería lo mejor.

Puedo estar equivocado. No hay duda.

Lo que no puedo es quedar callado.